El pequeño de la casa ya tiene dos años

Etiquetas

, , , , , , ,

Hoy se cumple un mes de un día muy especial. Hoy hace un mes que mi pequeñín cumplió dos años. Tenía el post medio preparado para ese día pero al final no pude terminar de pulirlo y publicarlo y me siento rematadamente mal, así que aquí va, un mes más tarde:

_V6B7689

Hoy es tu día, y ahora ya eres suficientemente consciente para darte cuenta. Sabes que hoy haces dos años y vas diciendo “dosh” sin parar mientras con tu característica sonrisa, medio avergonzada medio provocadora, envías una mirada pícara a quien te mira.
De buena mañana no estabas demasiado convencido. Ibas diciendo que no era tu cumple, que era el de P, pero en la escuela te lo has pasado de maravilla en “tu fiesta”, y en las fotos que hemos visto te brillaban los ojos.

 

Hoy hace dos años que llegaste al mundo, pequeñito mío, y nos ha costado mucho encontrar el nuevo equilibrio en casa, no por tu culpa, más bien al contrario. Has sido un bebé tan fácil y has reclamado tan poquito espacio que nos ha costado ver y entender tus necesidades. Habría sido todo mucho más evidente si hubieras sido más demandantes, pero ya nos iba bien que tú fueras a tu aire, y cuando de repente empezaste a mostrar el carácter y a pedir tu lugar nos costó resituarnos. Nos pillaste por sorpresa, no te lo negare.
Ahora podemos decir que somos una familia de cuatro bien equilibrada, y ha sido gracias a ti. P ha necesitado aprender mucho de todo esto, y tú nos has ayudado mucho. Eres un niño alegre, charlatán y juguetón. También tienes mucho genio y muestras claramente las cosas que no te gustan. No te dejas pisar, ¡y me encanta! Papá y yo nos meamos de la risa cuando oímos como riñes a tu hermano y P ha tenido que aprender a tener mucha paciencia contigo y, a pesar de que le ha costado recuperar su esencia, ahora es mucho más feliz de lo que era antes de tenerte a su lado.
Eres adorable, y sé que no soy objetiva porque soy tu madre, pero todo el mundo que te conoce dice que es imposible no quererte. Eres dulce, cariñoso, besucón y simpático. Súper extrovertido y sociable, siempre tiene una sonrisa para cualquier desconocido que te diga algo. Todo el día cantas y parloteas, rodeado de tus animalitos y figuritas diversas, lideradas por los Gegants del Pi que no se separan de ti más que para ir a la escuela. Te miro mientras juegas y siento que eres feliz, y para mí eso es lo más importante… sé que en algunos momentos, sobre todo los primeros meses, no lo hice del todo bien y espero no volverte a fallar, amor mío.

 

Desde antes de nacer me has enseñado muchas cosas. Quizás a ti te parecerá una tontería, pero he aprendido lo que son los pródromos de parto y hasta qué punto las mujeres que los sufrimos lo vivimos en soledad.
He aprendido que tener un hijo no te enseña todo lo que debes saber para tener un segundo hijo.
He aprendido que la lactancia es cosa de dos y de poco sirven los meses de lactancia anteriores con los otros hijos si no está atenta a lo que debes. He aprendido hasta qué punto valen la pena las horas enganchada al sacaleches para garantizar tu lactancia exclusiva hasta los 6 meses.
He aprendido que los niños necesitan a sus padres aunque no lo pidan. He aprendido a disfrutar de los ratos a solas contigo como si valieran oro.
He aprendido a aceptar el juego físico y de contacto entre hermanos, aunque me ha costado. He aprendido a gestionar tus rabietas. He aprendido a gestionar las peleas con tu hermano, y eso me ha enriquecido muchísimo.
He aprendido a observar sin intervenir, a respetar tu individualidad, a entender que los hijos no son iguales a pesar de que quieras tratarlos del mismo modo.
He aprendido a valorar más las cosas buenas que tengo en la vida, lo que de verdad importa,… a valorar el tiempo que paso con vosotros más que antes.
He aprendido a amar como jamás habría imaginado que sería capaz.

 

Por todo esto te doy las gracias. Porque tú me has convertido en una mejor madre y una mejor persona, y espero seguir aprendiendo a tu lado durante todo lo que me queda de vida.

 

Mamá, que te quiere hasta la luna y volver millones de veces.

Anuncios

¡Estrenamos nueva imagen!

Etiquetas

, , , , , ,

Después de la buena noticia de la espera del nuevo miembro de la familia, y aprovechando que ayer cumplí años, a manera de autoregalo ¡¡¡te presento la nueva imagen de mi cuarto hijo!!!

Ya hace meses que se estaba gestando este pequeño cambio pero con el blog tan olvidado no le encontraba el sentido a dar el paso, así que lo he ido posponiendo. Pero qué demonios, ya tenía ganas porque estoy loca de contenta con la nueva cara del CositasNuestras. Continúa leyendo

¡¡¡Esperando la niña!!!

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , ,

Más de tres meses después de mi última entrada, aprovechando que es el día de la madre (día de controversia donde los haya), hoy vengo a justificar tan larga ausencia.

Feliz, emocionada y llena, con la felicidad a flor de piel, os vengo a decir que estoy embarazada de mi deseada pequeñita. No, no hemos ido a buscar a la niña, porque siempre habíamos dicho que queríamos tres hijos, pero no os negaré que nos ha hecho una ilusión inmensa y que he hecho todo lo posible (ya sea científicamente demostrable o no, sobre esto quiero escribir una entrada pronto) para que esta vez llegara nuestra esperada Laia.

Este embarazo no está siendo como los otros dos. Desde el primer día he “sufrido” los efectos secundarios de gestar una nueva vida y, a pesar de que no quiero quejarme porque sabía perfectamente lo que implica un embarazo, he pasado por náuseas, mareos, ciática, insomnio,… y el correspondiente agotamiento extremo. Si a esto le sumamos dos niños de 2 y casi-4 años, que me roban la poquita vitalidad que me deja la barriga, tenemos la combinación ganadora. Es por esto que he tenido que dejar un poco de banda el blog, que escribo siempre en las silenciosas noches de mi casa, cuando los niños duermen y Papá se tira a mirar la tele. Estos momentos “míos” han desaparecido cuando a las diez de la noche estoy ya en sueño profundo, pero no lo cambio por nada.

Espero no tardar en recuperar un poco de mi energía perdida y poder recuperar el ritmo de publicación de entradas de nuevo. Ahora estamos de 17 semanas y se supone que el segundo trimestre debería haber llegado ya con todo su esplendor… seguiremos esperándolo con ansias.

Os dejo con algunas fotitos que nos hizo hace un mesecillo la gran Mireia Comas.

Ir de restaurante con niños

Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

Este último mes, por un motivo u otro, hemos ido mucho a comer fuera con los niños. No sé si acostumbras a ir de restaurante con niños. Si es así, sabrá de lo que hablo. Si es que no, no abandones los buenos hábitos, de mayor quiero ser como tú. Sea como sea, ir con niños a un restaurante no es un juego inocente, y aquí van algunas reflexiones al respecto que me han surgido durante estas últimas semanas:

Los niños se aburren con muchísima facilidad

Ya lo sabrás, pero no deja de sorprenderme: los niños tienden al aburrimiento más absoluto a la más mínima. Si pretendes que estén sentados a la mes sin nada para comer y ningún juguete a mano empezarán a buscar la forma de entretenerse de modo desaforado. Eso implicará, en la mayoría de casos, jugar con cualquier cosa que tengan a mano: vasos, cubiertos, servilletas, platos,… si tienes dos o más hijos debes procurar separarlos, asegurar una distancia prudencial entre ellos para evitar que se pongan a luchar emulando a San Jorge y el Dragón, si es que quieres comer, claro está. Es terriblemente peligroso. Además, dificulta terriblemente poder leer con calma la carta del restaurante. Al final terminas pidiendo el primer plato que lees cuando aparece el camarero. Por nada del mundo se te ocurriría decir nada del estilo:

  • “No, todavía no sé lo que queremos” – con voz de interesante,

Cuando aparece la oportunidad de liquidar aquel momento crítico, no fuera caso que se alargara la agonía todavía más.

El menú infantil

Mis hijos prefieren comer como el resto. Son pequeños, no estúpidos. Entiendo, sin embargo, que haya restaurantes que ofrezcan menú infantil para los peques, y entiendo aún más a los padres que piden este menú para sus hijos. Es pura supervivencia por dos motivos:

  • Ya hemos dicho que no has podido mirar con calma la carta y esta es la opción que minimiza el tiempo de decisión
  • Tú y yo sabemos que no hay nada peor que un niño en un restaurante delante de un plato que no quiere ni probar.

Continúa leyendo

¿Cómo educar a los hijos?

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , ,

Es la eterna pregunta. Todos los padres, en un momento u otro, nos hacemos esta pregunta: ¿Cómo debo educar a mis hijos? ¿Cómo los convierto en personas válidas, empáticas, amables, independientes, autónomas?

Debemos partir de un principio básico: todos los padres queremos lo mejor para nuestros hijos. Sólo por eso, un hecho es evidente: todos los padres queremos lo mismo. Nuestro objetivo final es idéntico:

Todos los padres queremos que en el futuro puedan vivir su vida de la manera que quieran, siempre respetando a los otros, que puedan formar su propia familia, si quieren, que puedan resolver por sí mismo sus propios conflictos, que tenga capacidades para salir adelante cuando llegue el momento y, sobretodo, que sean felices con lo que tienen. Cada padre lo hace a su manera, quizás lo que yo considero correcto a ti te parece una barbaridad. Quizás lo que tú haces con convencimiento pleno a mí me parece incorrecto. La realidad es que todos tenemos razón y ninguno la tiene.

Educar a los hijos no es fácil. De hecho, hoy en día, ser padres es tremendamente difícil, dejémonos de eufemismos.

Es por eso que hoy te vengo a desvelar un secreto: las claves para la educación consciente. Cuando te lo diga te parecerá muy obvio pero no lo es en el momento en el que lo olvidamos constantemente. Este debería ser el punto de partida para todos los padres del mundo. No existe una educación posible si no se parte de esta base. Continúa leyendo

Propósitos de año nuevo

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , ,

Sé que llego un poco tarde. Todos los blogs que sigo hace ya semanas que han puesto por escrito los propósitos de año nuevo, pero yo siempre voy tarde, y quizás lo cambie algún día, o quizás no… qué más da. Bueno, pues aquí van mis propósitos para el año que empieza. Algunos relacionados con el blog, otros no: Continúa leyendo

Momentos de crisis, pedos y tiendas caras

Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

Pongámonos en situación: estás pasando un maravilloso día con tu hijo mayor, que resulta que hoy no tiene cole. Después de una mañana de juegos en casa, habéis ido hasta el Centro Comercial que tenéis más cerca a comer en un restaurante, y él ha elegido la pizza, de jamón y queso. Cuando termináis de comer aún falta un rato para que empiece la peli que vais a ver al cine, así que aprovecháis el tiempo para subir unas cuantas veces a los caballitos, a pesar de que lo que tú realmente querías era pasar por el Zara a mirarte un anorak que los Reyes no pensaron en dejarte en el árbol. Es la primera vez que vais al cine, él está entre intrigado y nervioso. Cuando te das cuenta se ha hecho tarde: tendréis que ir un poco rapidito hacia el cine si queréis llegar a tiempo de comprar las palomitas y sentaros tranquilamente antes de que empiece la peli.

Justo en el momento en el que decides que ya os tenéis que ir y os dirigís hacia la calle tu hijo se para en seco y oyes:

– “Mamá, me he tirado un pedo”

Antes tal confesión, tu respuesta (como suele ser habitual) es:

“Muy bien, hijo mío. Todo lo malo para afuera”

Su cara y sus pies clavados en el suelo ya te hace intuir que algo no va bien:

“No, mamá, no me entiendes. Me he tirado un pedo muuuuuy grande” Continúa leyendo

Libros infantiles sobre la navidad

Etiquetas

, , , , , , , , ,

Hoy abro una sección que hacía tiempo que quería empezar, libros infantiles de diferente temática. Sé que hay mucha información sobre libros infantiles por la red pero tengo ganas de enseñarte los que nosotros tenemos en casa. Hoy empezaremos con los libros infantiles sobre la navidad.

En casa tenemos bastantes libros, y de vez en cuando vamos a la biblioteca para coger en préstamos unos cuantos, con la idea de que aprendan el valor de tratar bien los litros, porque los que tenemos por casa a menudo acaban un poco dañados, pobrecitos. Es por este motivo que procuro irlos renovando regularmente, de forma que siempre encuentren libros que les llamen la atención porque hace tiempo que no tienen en las estanterías. También hago esta rotación con los libros que hablan de tradiciones y que tienen relación directa con las estaciones y los diferentes momentos del año.

Hoy, como te he avanzado, te quiero hablar de los libros infantiles sobre la navidad. Ahora hace justo unos días hice una renovación de la estantería y recuperé algunos libros guardados del año pasado, fuimos a la biblioteca a coger unos cuantos y compré tres nuevos. Aquí te los presento: Continúa leyendo

El destete nocturno de G: un proceso más largo de lo esperado

Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

Vuelvo a hablar de destete nocturno, y es que hace más de dos meses que escribía una entrada desde el hospital anunciando que había decidido destetar a G por las noches… y aquí seguimos. No lo he conseguido, todavía. Tampoco lo vivo como un fracaso, pero me siento un poco frustrada, a pesar de que soy consciente de lo que está pasando: me sabe mal por G.

En todo este proceso hay un tema que me remueve por dentro, y es este concepto que se escucha últimamente del “destete respetuoso”. Hace unos días leí un artículo que afirmaba que no existe el destete respetuoso como tal, que todo destete forzado o inducido por la madre no es respetuosos con el niño. No estoy de acuerdo, no estoy de acuerdo en absoluto. Hay maneras y maneras de destetar. Está claro que el niño, cuando el destete lo fuerza la madre, no lo espera. En algunos casos el proceso puede ser doloroso, no digo que no, pero conozco casos (en primera persona) de destetes forzados por la madre pero realizado de manera tan gradual y respetuosa con el niño que este no ha sufrido nada, sin lloros incontrolables o el sentimiento de pérdida que se describe en ese post. De todos modos, léetelo si quieres destetar a tu hijo porque dice muchas otras cosas que estoy segura que te ayudarán. Sólo estoy en desacuerdo con la primera parte pero creo que es un gran texto.

En cualquier caso, para mí el destete siempre es respetuoso. Es respetuoso con la madre que decide destetar. El destete que ahora empiezo es respetuoso conmigo, mis necesidades y mis emociones. ¿Por qué no podemos hablar de destete respetuoso con los deseos de la madre lactante? Cuando una madre decide destetar a su hijo acostumbra a hacerlo cuando ya ha sobrepasado de mucho su límite, no se desteta a un hijo a las primeras de cambio sin pensarlo mucho previamente.

Dejando esto de lado, sobre la necesidad de sentir que G no sufre en exceso en todo este proceso que necesito forzar yo (que ya tiene tela asumir todo esto), debo decir que, en lo que se refiere a efectos prácticos del propio destete nocturno, me da pereza lidiar con las noches horribles que implica y, además, me faltan energías para negar el pecho cuando estoy casi inconsciente en la cama. Hoy vengo a desfogarme, explicarte cómo me siento, lo que pienso y sé del tema y, de este modo, al ponerlo negro sobre blanco, tratar de recabar energías, vencer la pereza y conseguir la empatía suficiente para ayudar a G a superar el duelo que debe pasar. Y es que necesito ver la luz al final de estas noches tan largas. Continúa leyendo

Lo que de verdad importa

Etiquetas

, , , , ,

Una mirada. La mirada de alguien a quien quieres y, por encima de todo, la mirada de alguien que te quiere. Los ojos inocentes de los niños, descubriendo el mundo. A su manera, gracias a dios.

Una sonrisa, unos ojos que ríen, las risas compartidas de tus hijos antes de irse a dormir.

Un paisaje. La visión de este mundo antes de la aparición del hombre, cuando aún era libre, cuando aún no lo habíamos estropeado. La naturaleza viva y el olor de la tierra mojada después de llover. El canto de los pájaros.

El latido de tu corazón, cuando estás nerviosa y sientes que te invade toda la cabeza. El latido de tu pareja cuando apoyas la cabeza sobre su pecho. El latido de tu hijo cuando apenas tiene el tamaño de una alubia, un latido tan poderoso que te llena para siempre los sentidos y cambia para siempre tu mundo y tus prioridades. Continúa leyendo